Aunque con algo de retraso, el avión con el que habíamos despegado de Singapur hacía poco más de dos horas, aterrizó suavemente en el aeropuerto internacional de Jakarta, la capital de Indonesia, el archipiélago más grande del mundo con más de 17.000 islas e islotes.

Habíamos decidido comenzar nuestra ruta indonesia en la capital por el simple hecho de que el billete de avión era el más económico partiendo desde Singapur. No obstante, sabíamos que no íbamos precisamente al lugar más idílico del país, más bien al contrario… Todos los viajeros con los que me había cruzado a lo largo del viaje me habían advertido más que bien sobre Jakarta. ¡No vayas, no hay nada que ver y además es un pozo de mierda! (palabras literales de un viajero francés en Tailandia). Es peor que Delhi, decía Hanna, alemana y trotamundos experimentada…

