A pocos kilómetros de la capital de Laos, la tranquila ciudad de Vientián, se halla un lugar digno de conocer pese a no ser algo que realmente se busca cuando se viaja al Sudeste de Asia. Situado en la orilla laosiana del Mekong (en frente se encuentra Tailandia) el curioso Xieng Khuan o Buddha Park, se establece como un parque de atracciones en el que los delirios artísticos de un escultor se dieron un buen banquete de imaginación. Esculturas de cemento es lo único que se puede encontrar allí, pero detrás de la inerte materia se esconde una historia bien curiosa.
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Mis seis lugares favoritos de Asia.
Pensando sobre qué escribir he decidido escuchar a mi corazón por un momento. Simplemente me ha dicho: ¡Asia! Así que he determinado hacer un ránking de los cinco lugares que más me han gustado de este continente, que junto a Europa, es por el que más me he movido. Ya son 9 los países que he visitado en el continente más poblado del mundo y en todas estas visitas, he podido descubrir lugares capaces de dejarte unos largos minutos sin aliento.
Me considero Asia-adicto y es que cada vez que me planteo un gran viaje, Asia no desaparece de la mente pese a haber tantos otros lugares en el mundo. Y es que Asia nos enseña. Asia tiene la capacidad de llegarnos al corazón, a mi Asia me ha cambiado, no sería el mismo sin las experiencias y vivencias que me ha aportado, por lo que me he sentido preparado para organizar este pequeño recopilatorio de mis cinco lugares favoritos que tras varios años de viajes sobresalen por encima de los demás.
Allá va! (No sin antes, advertir que este mismo ranking que hoy os presento, mañana mismo podría ser otro totalmente distinto…)
El barquero de las 4.000 islas
Esta es la historia de una fotografia, la historia de un rostro, la historia de alguien que a pesar de los pesares, amaba el lugar en el que había nacido, vivía y iba a morir:
Era el último día completo que íbamos a pasar en el maravilloso país de Laos, en medio del sudeste asiático. El sentimiento de nostalgia de dejar atrás unas gentes amravillosas era inevitable. Jamás me había sentido tan acogido en un país. La calma de la que tanto hablaban otros viajeros que habían visitado el país no era utopía, pues la pudimos experimentar durante las dos semanas en las que cruzamos el país de norte a sur, desde Tailandia, hasta Camboya.
Y en la orilla del mítico Mekong, el río que une estos tres países, nos habíamos planeado un día de visita a islas remotas que muy raramente son visitadas por los extranjeros que viajan hasta la zona, pues la mayoría se aloja en Don Det o Don Khon. Como no podía ser de otra manera, era el barco el mejor método de transporte para surcar esas aguas en busca de poblados aislados.
Viaje a Laos y Camboya. Capítulo VII.
Bienvenidos a la ciudad de los templos, la ciudad de las túnicas color azafrán, la ciudad que huele a baguette recién hecha o a incienso exótico, la ciudad de la calma, la ciudad del Mekong… Bienvenidos a la ciudad más bella en la que jamás he podido poner un pie, bienvenidos sin más preámbulos a la mítica, única e inconfundible Luang Prabang.
Especial Luang Prabang

Viaje a Laos y Camboya. Capítulo VI.
Amanecía un día más en el bello Laos. Un día que se presentaba largo y quizás un poco duro, un día en el que tendríamos que cubrir la distancia de más de 200 kilómetros que separan Luang Nam Tha del pequeño pueblo de Nong Khiaw, situado en el curso del río Nam Ou envuelto de picos kársticos que imponen a qualquiera que se asome a verlos.
Nuestro recorrido por el extremo norte de Laos empezaba a llegar a su fin, pues al día siguiente ya llegaríamos a la mítica Luang Prabang, algo que ya era más turístico y por lo tanto, alejado de la ruralidad y la impenetrabilidad que caracterizan las tierras norteñas del país donde como vimos en el anterior capítulo, aún son habitadas por tribus de origen milenario.

No fue el día más intenso del viaje, eso seguro, pero lo que pudimos saborear al avanzar kilómetros y más kilómetros a través de paisajes que sobresalían en espectacularidad y belleza fue realmente placentero. Así pues, os animo a que nos acompañéis en estos dos días de larga travesia por tierra y agua hasta la antigua capital de Laos, la bella, mítica e inconfundible Luang Prabang.



