27/02/2011 – Y súbitamente… DISH!
Nuevo amanecer, nuevo día en Rúsia, el último día completo que iba a pasar con mi madre antes de que ella abandonara el país de vuelta a España. A partir del día siguiente empezaría mi aventura con la que ya había decidido iba a ser mi próxima parada: Kazán. Ese mismo día iríamos juntos a la estación de Kazansky para comprar mis billetes, así que los nervios ya empezaban a despertar en mi interior.

