Y como siempre ocurre, el tiempo antes de un viaje, por lento que parezca, termina pasando y de repente nos damos cuenta que estamos sumergidos de nuevo en una aventura.
Hace escasas dos semanas que compré los billetes para volar a Tel Aviv en vuelo directo con la fantástica Vueling, pero no por eso, los preparativos han sido pocos. Como ya comenté cuando desvelé que éste iba a ser mi próximo destino, el viaje a Israel y Palestina ya lo llevaba preparando desde hace tiempo así que sólo ha hecho falta actualizar y ajustar las ideas y informaciones que ya tenía a las nuevas fechas, que en este caso, por ser Semana Santa, resulta una tarea un poco difícil.

