“Ariel, escúchame, ese mundo está muy mal, la vida bajo del mar es mucho mejor que el mundo de allá arriba” Eso es lo que le dijo el Cangrejo Sebastián a la Sirenita allá por 1989 en la versión Disney de este clásico. Y cuánta razón tenía…
Tras mis días de viaje un tanto rápido y cansado por Myanmar, mi siguiente parada no podía ser otra que el sur de Tailandia, mundialmente famoso por sus playas de arena blanca y sus aguas turquesas y cristalinas.

No obstante, por primera vez en mi vida, lo que me interesaba no se encontraba precisamente en superficie, sino en las profundidades del mar. Había llegado el momento de hacer realidad un sueño que tenía desde hacía bastante tiempo, había llegado el momento de hacer submarinismo.
Y qué mejor lugar para iniciarse con este deporte de aventura -¿és un deporte de aventura?- que Tailandia. El problema, vino cuando me dispuse a mirar un mapa de la zona sur del país y me encontré con que las opciones eran mil. Y todas ellas parecían bastante recomendables.
No obstante, preguntándole a Fernando, de Mis Viajes Por Ahí, acabé con mis dudas y señalé en el mapa la pequeña isla de Koh Tao, situada en el golfo de Tailandia y no en el Mar de Andamán, donde se encuentra la concurrida Phuket.

El caso es que hacía unos meses, él se había iniciado en el buceo allí y me recomendó una escuela de buceo que ahora soy yo el que tengo el placer de recomendaros sin ninguna duda.
IHASIA es el lugar al que ir si como yo, queréis aprender a bucear en vuestra lengua y además, queréis hacerlo rodeados de muy pero que muy buen rollo. Todas las personas -y cuando digo todas, creedme- que forman IHASIA son excepcionales. Desde el Brujo, hasta mi instructor, Sammer, pasando por grandes personas como Iñigo, Anna, Sebas, Melo y un largo etcétera que hizo de mi estancia en Koh Tao una vuelta al hogar momentánea. Creo que fue la semana más acogedora de toda mi aventura.

Y si todos estos motivos no fueran suficientes para acabar de convenceros, además, los chicos de IHASIA os harán un 5% de descuento en los cursos de Open Water si llegáis allí referenciados por mi blog.
Yo creo que no hay excusas, ¿no? Si queréis aprender a bucear, no lo dudéis, hacedlo en Koh Tao con IHASIA.

El caso es que llegué a Koh Tao tras un maratónico viaje desde Myanmar, más concretamente en una combinaciónon de autobús de 17 horas desde el Lago Inle a Yangoon, avión de hora y media hasta Bangkok, espera de día entero en la capital tailandesa, tren nocturno de 7 horas hasta Chumphon y finalmente, barco de 2 horas hasta Koh Tao. Todo eso en dos días.
Como os podréis imaginar, cuando llegué al paraíso no dudé ni un momento en meterme en el agua sin pensarlo. Pero sabia que lo mejor estaba por llegar.

Cuatro íbamos a ser los intrépidos que empezaríamos el curso al día siguiente: Rafa, Joaquín, Manu y yo. No obstante, el grupo que se hizo nada más llegar a la isla también contaba con Silvia y Miguel, aunque ellos no harían el curso.
El buen rollo fue el ingrediente principal en esos días tan acuáticos. Todo lo hicimos juntos, desayunar, comer, cenar, pasear, bañarnos y es que realmente, tras varios meses viajando, todavía no me había encontrado con gente tan cercana.

Al día siguiente de llegar empezaron las clases. Para comenzar, una serie de vídeos y explicaciones teóricas básicas para sacarse el título de Open Water.
Lo bueno, ya vino los días siguientes en los que alternamos alguna clase, el examen, pero sobretodo, las primeras inmersiones. ¡Qué sensación!

Marcando estilazo con mis calcetines de imitación comprados en China (me rozaban las aletas…)
No os voy a engañar diciendo que desde el primer momento ya supe que aquello era lo mío, al contrario. La primera vez que salté del barco cargado con la botella de aire a mis espaldas y con todo el equipo de buceo encima, sentí una extraña sensación que no había sentido nunca. Pero en el momento en el que nos comenzamos a hundir por debajo de la superficie, no pude sentir una gran sensación de agobio al verme allí abajo.

Por suerte, la primera vez fue a muy poca profundidad, tan poca que en caso de agobio podía salir del agua simplemente con ponerme de pie encima del fondo y aletear un poco. Y lo hice, vamos si lo hice…
Uno de los ejercicios que practicamos a diario y que más me torturaba era el de quitarse la máscara, llevarla al pecho, volverla a colocar encima de ojos y nariz y expulsar el agua que había quedado dentro. Todo eso, debajo del agua, claro. Fue con ese ejercicio con el que tuve que salir del agua asustado. La sensación de no tener nada que impida la entrada de agua en la nariz y ojos pudo conmigo.

No obstante, gracias a la confianza que me daba Iñigo, mi instructor, a la segunda intentona lo logré. Y lo seguí logrando en cada intento posterior cada vez a más profundidad.
Tras todos los ejercicios, vino lo que realmente fue lo bueno: el buceo propiamente dicho.
No os podéis imaginar cuánto me llegó a gustar la sensación de estar en otro mundo, en otro planeta, rodeado de formaciones de coral, peces de colores, barracudas, morenas… No tengo otra palabra que impresionante.

Para mi, y tras varios buceos más, la experiencia del buceo no se limita a ver determinados peces. Para mi, el simple hecho de estar respirando debajo del agua, sintiendo la ingravidez y controlar tu flotabilidad con la respiración es ya de por si un motivo suficiente para bucear. Pero si a eso le añadimos que lo que allí abajo se esconde es más que sublime, la experiencia se hace imposible de no repetir.

El snorkel con el que tanto había disfrutado en viajes anteriores como Maldivas, dejaba de tener mucha gracia, y es que una vez se prueba el buceo, creo yo, que no hay vuelta atrás. Con todo lo que hay que ver por encima de la superficie de la Tierra, ahora voy yo y me meto debajo… Además, el buceo no es precisamente una actividad barata, aunque sí que es verdad que en lugares como Tailandia o Indonesia, el precio es muchísimo menor que en España.
El caso es que me enamoré del fondo marino, y eso que sólo bajamos hasta los 18 metros de profundidad, lo que permite la licencia de Open Water. A las pocas semanas lo haría ya a casi 25 metros en Indonesia, pero para ser una primera vez me pareció más que suficiente.

Y por si fuera poco, mis temores de dolor en los oídos o de claustrofobia desaparecieron en el mismo momento en que salí de mi primera inmersión. Todo había ido genial, fácil y sobre todo, me había sentido en todo momento muy a gusto, deseando que el aire que llevaba detrás de mí nunca acabara. Y por la presión, tampoco tuve ningún problema, era tan fácil como ir compensándola pinzando la nariz.

La última inmersión en Koh Tao fue quizás la mejor de las que hice allí. Fuimos hasta Tanote Bay, en la parte oriental de la isla, y allí, a parte de bucear entre unos corales muy impresionantes, pudimos hacerlo también entre los restos de un catamarán hundido que había sido poblado con todo tipo de algas y peces. Incluso, pudimos ver una motocicleta hundida que no tengo ni la menor idea de cómo terminó allí.

Y sin darme cuenta, los días en Koh Tao, con la gran familia de IHASIA y el grupito que habíamos hecho se iban a terminar. Cada uno seguiría su camino, en mi caso ya hacia otro país tras más de tres semanas recorriendo Tailandia de norte a sur.
Abandoné Koh Tao en un barco nocturno hasta Surat Thani, un barco que resultó ser un infierno en el que íbamos amontonados por lo menos 80 personas o más. Por si fuera poco, además, el mar estaba un tanto revuelto así que no fue precisamente la noche de mi vida… Por suerte, había algo de espacio en la cubierta y no dudé ni un momento en quedarme a dormir allí al aire libre y bajo la atenta mirada de las estrellas relucientes.

Mi viaje debía continuar, y como lo llevaba haciendo desde que salí de Pekín en ese tren dirección Shanghai, lo hacía en dirección sur, hacia el horizonte de un nuevo país, Malasia, en el que por razones ajenas a mi, acabaría pasando casi de puntillas y sin hacer nada de ruido.

Tras un pesado día de transportes, y de cruzar la ciudad de Hat Yai, donde pocos días después de mi paso habría una serie de atentados terroristas, llegué a la frontera malaya y llegó el momento de decir adiós a Tailandia, país al llegué con mucho escepticismo y del que me fui corroborando que era una verdadera joya.

Malasia, here I go…
PD. Todas las fotos de Koh Tao tanto encima como por debajo de la superficie, aquí.
PD2: Para más información sobre IHASIA y buceo en Koh Tao, podéis ir a su página web o a su perfil en Facebook. Recordad que mencionando que venís desde Una Vida en Mil Viajes, os harán un descuento del 5% en los cursos de buceo. No dudéis en ir con ellos, de verdad que será vuestra mejor experiencia en Tailandia.
PD3: Las fotografías submarinas las sacó Melo, un crack de la fotografía y también de los viajes. Su blog, aquí.






Yo creo que a mí el buceo me daría bastante respeto o miedo, pero tiene que ser toda una experiencia. Por lo que veo a ti te acabó encantando… No sé si algún día me lanzaré a probarlo. Desde luego en Tailandia debe ganar mucho.
Un saludo y que siga todo bien
Mira Helena, te juro que yo era de los que decía lo mismo que tu, que me daría mucho miedo y que no sería capaz. Que me agobiaría, que me dolerían las orejas… ¡Y nada!
También está claro que tuve mucha suerte con mi instructor y que en todo momento me dio una confianza extrema, cogiéndome de las manos cuando me ponía nervioso haciendo algún ejercicio. Pero luego, tras la primera vez, te juro que disfrutas mucho. Además, lo de los oídos tu mismo lo vas notando, te empieza a “doler”, compensas y ya está. No tiene ningún secreto.
Un fuerte abrazo y a ver si te animas!
Hola Blai!!!
Menudo post. Siempre me encantan..pero hoy mucho más….Hablas de Tailandia…que es mi pasión (el año que viene allá que voy) y hablas de buceo, que aunque me da pánico..jaja…sólo me atrevo con el snorkel…ajja…me encantaría hacerlo..la verdad..y más en esa zona de Tailandia…
Siempre nos “venden” Phuket…que es el paraíso..pero el Golfo de Tailandia, por lo que he leído y es mucho, es aún más idílico..;)
Me alegro que cumplieras tu sueño de bucear..y además si tuviste buena compañía..eso lo adereza mejor..jaja..
Qué envidia que me das..jaja…pero de la sana eh!!
Disfruta…aunque me consta que lo haces!!!
Un abrazo y cuidate mucho!!!
Marta
Hola de nuevo Marta!
Me alegra que estés tan interesada en Tailandia, realmente creo que no te va a defraudar! hehe
Con respecto a lo de Phuket, te tengo que decir que no he estado, pero me imagino un lugar extremadamente masificado y con playas no muy bonitas, la verdad. También te digo que en Koh Tao, las playas no eran de las mejores que he visto, pero sí que había algunas bien chulas. Dicen que Koh Pha Ngan en playas es mejor. Yo me quedé con las ganas de ir a Koh Chang y Koh Phi Phi. Parecen paraísos…
Bueno, ya sabes, si vas me lo tendrás que contar. Y aunque no hagas el curso completo, yo de tu me animaba a hacer un bautismo de submarinismo, que pocas veces más tendrás una oportunidad tan clara. Hacerlo en uno de los mejores lugares del mundo y a muy pero que muy buen precio!
Un fuerte abrazo y gracias!!!
El submarinismo es un deporte precioso, las sensaciones de encontrarte en libertad ahí debajo, la paz que se respira es alucinante, además lo iniciastes en uno de ,os mejores lugares del mundo, Koh Tao, vaya maravilla de isla, vacunado estuvimos nos encantó y de allí traemos grandísimos recuerdos, ahora sola falta ir con Alvaro para que hago su curso.
Saludos!
Qué te voy a decir Octavio… A mi me ha seducido y te digo yo que es un peligro… Otro gasto más xDD Y por si no hubiera suficientes cosas que ver en superfície, ahora me intereso por las profundidades marinas haha
Koh Tao, al menos la zona donde estaba IHASIA (la menos explotada) tenia un ambiente tan pero tan fantástico… Ains, lo echo en falta un poco!
En fin, a ver cuando se anima Alvaro, supongo que le encantará!
Un fuerte abrazo!
impresionante lo que te puedes encontrar en el fondo marino. A mi personalmente me gustaría mucho hacer buceo en tailandia pero me da respeto y creo que me agobiaria mucho, el tema de los oidos tambien me asusta, es bajar al fondo de la piscina y parece que me van a explotar, pero hay que quitarse los miedos y lanzarse (nunca mejor dicho jaja).
Un saludo!!
Te digo lo mimso que le he dicho a Helena en el primer comentario:
Don’t worry! Estoy seguro de que con tu primera immersión se te pasarían todos los miedos. A mi me ocurrió así. Y con respecto a los oídos, como también le digo a ella, es muy fácil, simplemente cuando te das cuenta de que sientes algo de molestia, compensas. La ventaja es que te puedes tomar el tiempo que quieras para hacerlo ya que sigues respirando. En cambio, en una piscina, tienes que volver a superficie demasiado rápido como para poder hacerlo con calma.
Un fuerte abrazo y ya sabes, anímate!
Y yo sin ninguna inmersión en el cuerpo
Así estaba yo Pau, y una vez la haces…. UF! No hay quien te pare, bueno sí, el dinero… haha
Pero ya verás que cuando lo pruebes te encantará!
Un abrazo
Algún día me atreveré con el submarinismo, tiene que ser otro mundo. Yo también soy de las que hasta el momento sólo ha hecho snorkel…y si eso me encanta, supongo que hacer submarinismo tiene que ser lo más! jejeje. Saludos.
Pues tienes toda la razón del mundo, si hacer snorkel te gusta, no dudes que el submarinismo te va a atrapar por completo!
Te animo a que lo pruebes cuanto antes hehe!
Un fuerte abrazo
Vaya buena experiencia eh? …
… envídia … yo tengo la cosa también de que a cada sitio que voy tengo que bucear y tener mi sello correspondiente en el pasaporte de buceador … soy un poco friky de ésto
.
Tuviste buena visibilidad!
Un saludo.
AH!!!! Pensaba que era el único y veo que no haha!!!
Al igual que me ocurre con el pasaporte, también persigo mis sellos de los lugares en los que buceo, aunque de momento son muy pocos. Pero será algo que haga en el futuro!
Muchas gracias y un saludo!
Si ya tenía ganas de hacer buceo me has acabado de convencer, hasta ahora sólo he probado el snorkel y ya siento que entro en un mundo lleno de paz y tranquilidad. Ha sido un buen descanso en el viaje tanto física como moralmente y es que tener una compañía tan grata después de tanto tiempo en solitario también eleva la moral y te ayuda a recargar las pilas.
Un saludo !!!
Me alegra haberte contagiado el gusanillo del buceo, no lo dudes, y mucho menos si ya disfrutas con el snórkel. Imagínate lo mismo, pero desde dentro. Dejas de ser un espectador, para formar parte de la película. El entorno interactua contigo, eres uno más allí dentro. Es fantástico!
Y si, la compañía durante unos días fue más que genial!
Un abrazo
Gran isla Ko Tao para bucear y los amigos de Ihasia de los mejores de la isla asi que bien caompañado ibas
buena entrada y geniales fotos de un mundo totalmente inexplorado para mi hasta el momento .
un abrazo desde la superficie
Así es, Koh Tao fue una gran elección y IHASIA una experiencia fantástica!
Pues no sé a qué esperas para conocer este mundo tan maravilloso y que tanto se diferencia del habitual! Te animo!
un abrazo y gracias
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Ufff, ni pensar-ho!! Si ja no puc amb l’snorkel… Em fa una angoixa terrible. Sembla que m’hagi d’ofegar.
Saps? Prefereixo mil cops tirar-me en paracaigudes!!!
Les fotos (que aquest cop no son teves) són espectaculars! Les del fons marí, eh? Les altres… sense paraules!!
Bé, ja veig que vaig gaudir molt i m’en alegro!
Petons i abraçades. Com sempre.
Carai…
Mira, jo fa com a molt 7 anys, era un nen amb una por absoluta al mar. No em feia por l’aigua ni res d’això, era que em moria cada vegada que veia un peixet a prop meu. Una barreja ben extraña entre fàstig i por. Però en plan extrem.
A Mèxic se’m va començar a passar a mesura que anava ficant-me entre peixos i demés però no realment va desaparèixer va ser a Maldives el 2008. M’arriben a dir aleshores que uns anys després estaria fent buceig jo sol a Tailàndia i no m’ho crec… Impressionant!
Jo tirarme en paracaigudes es quelcom que tinc pendent… No sé si estic esperant una gran ocasió o simplement que mai acabo de donar el pas xD
Tens raó, aquesta vegada les fotos no són meves, però són genials!!!
Petons i abraçades per a tu també!
Lo genial del buceo es que bajo el mar realmente sientes que estás en la naturaleza, que el hombre poco tiene que ver con lo que estás viendo, no como en la superficie.. Muy buenas fotos como siempre! Saludos.
Tienes toda la razón, sientes algo muy extraño pero muy placentero!
Muchas gracias y un fuerte abrazo Mariano
saludos blai desde koh tao y a seguir dandole , ok ?
un abrazo muy fuerte desde koh tao .. nos vemos pronto ¡¡¡¡
Muchas gracias amigos, qué ilusión que os paséis para aquí!
Otro abrazo para vosotros
Algo que tengo que hacer tarde o temprano, me apunto esa escuela de buceo por si me dejo caer por Tailandia.
Bueno, ya solo me queda una entrada, menudo viaje de lectura me estoy pegando
Pues sí José Carlos, es una de esas cosas que alguna vez a la vida hay que hacer sí o sí. Yo sigo teniendo pendiente un salto en paracaídas… Quizás me espero a Nueva Zelanda, no? eheh
Venga, ánimos!!!
Buenas!!!
Yo llevo buceando un tiempo, y desde que empecé no he he parado, es un vicio que engancha mucho!!! Y por supuesto consideralo un deporte de riesgo, aunque no te lo parezca, cualquier susto abajo, lo pasas mal, pero así se aprende!!!
Y lo del agobio es muy normal las primeras veces, incluso cuando hallas hecho varias inmersiones, depende de como estes de relajación, pero en cuanto empieces a ver lo que hay en el gran azul, se te olvida todo!!!
Y lo importante, si te gusta no lo dejes, sigue buceando cuando vuelvas a España, que sino luego se pierde mucho!!! Y a disfrutar de lo que hay por debajo, que es increible!!
Ains… el buceo… una experiencia que descubrí en Tailandia por primera vez y que espero repetir en muuuchas más ocasiones a lo largo y ancho de este mundo comenzando, claro, por mi propia casa!
En la Costa Brava hay lugares fantásticos para bucear y espero poder hacerlo allí!
un abrazo amigo
Una experiencia estupenda Blai! Yo lo he probado y la primera vez fue con miedo, pero en la segunda inmersión no quería salir del agua jejejeje… A mi me hubiera encantando bucear junto algún pecio… pero nos tuvimos que conformar con hacerlo entre corales… que tampoco está nada mal.
Un saludo compañero!!
Muchas gracias Víctor!
La verdad es que al principio estaba más que cagado, de verdad. Pero poco a poco me fui sintiendo más que cómodo y ahora le he cogido un gusto… UF!
Lo de bucear con el catamarán al lado fue genial, pero no es nada comparado con lo que se puede encontrar por el mundo, así que también me queda mucho camino en el mundo del buceo, sin duda!
Un fuerte abrazo!!
En septiembre tengo planeado hacer el Open Water y estoy con muchísimas ganas y más aun leyendo tu post!
Ya te contaré, seguro que será difícil al principio pero merece la pena, lo sé!
Un saludo Blai
Hola..solo me gustaría que adiciones en tu blog cuantas horas dura el curso (por dia)…no lo encuentro en ninguna web..no se muhco de buceo por lo que no se cuantas horas es…a los mejor es un par de horas o con la preparación, subir al bote, el viaje ida y vuelta, etc..salen 8 horas y se te va todo el día en el curso….eso quisiera saber. ojala respondas pronto porque mañana viajo a bangkok y creo que llego a koh tao al subsiguiente dia