Sírvase muy frío: visita al Festival de Hielo de Harbin.
Blai | 13/02/2012Había partido de casa sabiendo que si tenía la oportunidad, no dudaría en viajar hasta la capital de la provincia más norteña de China. De hecho, hasta que no lo hice, no me acabé de sentir por completo en mi propio viaje. Era algo único, algo tan mío, que no me hubiera perdonado no desplazarme hasta allí. Fue como darle un verdadero valor a mis sueños, ver que se cumplen y que como en esta ocasión, todo dependía de mi.
Esta ciudad de la que os hablo es Harbin, capital de la provincia de Heilongjiang. Por si sola, no tiene nada de encanto, a excepción de una larga calle peatonal llena de tiendas y restaurantes de todo tipo. De influencia rusa, es una ciudad gris y un tanto sombría, sin la típica idiosincrasia asiática de la que gozan las demás ciudades chinas.

Así pues, ¿por qué diablos quería ir a Harbin? La respuesta tiene un nombre muy simple: hielo.
Durante cada invierno desde 1963, las gélidas temperaturas de Harbin (se llegan a alcanzar los -50ºC fácilmente) sirven de excusa para celebrar uno de los mayores festivales de hielo y nieve del mundo. No es tan conocido como los festivales homónimos de Sapporo, en Japón o en Vancouver, Canadá, pero parece ser que es el más espectacular de todos.
Hace años, recibí un correo con un Power Point repleto de imágenes de enormes edificios contraídos íntegramente con hielo e iluminados con miles de colores. Por aquel entonces, Harbin me sonaba a chino (nunca mejor dicho), así que imaginé un lugar perdido en el mundo en el que se celebraba algo muy grande. No lo dudé: eso tenía que visitarlo al menos una vez en la vida.

Además, por razones personales, he estado muy ligado al mundo del hielo últimamente. Como sabéis, hace ya tres años que paso mis vacaciones de navidad trabajando en una pista de hielo para ganar unos ahorros que me sirvan para viajar durante el año, entre otras cosas, claro…
Con todo esto, es normal que Harbin y su Festival Internacional de Nieve y Hielo despertaran en mi tanto interés. Y por curiosidad, antes de partir, busqué información –muy mala y escasa, la verdad- por si me podía acercar.

Y así lo hice. Me acerqué a Harbin y supuso una experiencia muy especial para mi. Como os digo, fue cumplir un sueño, cumplirlo yo sólo, aventurarme por tierras no muy trilladas –al menos, por turistas occidentales- y sobre todo, verme capaz de más.
Es por esto que siento cierto temor a la hora de escribir este artículo. Me da miedo no ser capaz de transmitir tantas emociones como sentí durante los días que estuve en el norte chino. Y tras mucho pensarlo, simplemente he acabado aceptando de que así será: jamás seré capaz de transmitiros todo lo que viví. Es imposible creo (o quiero creer).

Pero sea como sea, os diré que llegué a Harbin tras un viaje de 10 horas en tren nocturno desde Beijing.
La primera experiencia en un tren chino fue muy buena: la gente me preguntaba con curiosidad, me ofrecieron su comida e incluso me intentaron juntar con una chica un par de años mayor que yo… En fin.
En Beijing hacía mucho frío, durante todos los días que había deambulado por allí, no habíamos subido de los -8ºC y ya me estaba acostumbrando al frío fácilmente. Imaginaos: salía a la calle a -10ºC y no sentía casi frío, era tan habitual ya…
Pero jamás imaginé que llegaría a Harbin a las 7 de la mañana y la temperatura fuera de… ¡-32ºC! Terrorífico…

Para que os hagáis una idea de lo que ocurre a estas temperaturas os contaré algunas anécdotas como que cada vez que sales al exterior, la humedad que hay en el cuello, se congela de repente generando como un “polvo” que aspiras. Es como si de repente tragaras polvo arenoso, empiezas a toser mucho.
O cuando, también al salir al exterior, sientes como el interior de la nariz, se congela por completo generando una capa de hielo que tienes que “romper” para poder seguir respirando con normalidad. (No sé si me estoy explicando bien)

O cuando la humedad de tus ojos se va enfriando, colocando encima de las pestañas y congelando progresivamente. Resultado: gotas de hielo en las pestañas.
O cuando la humedad que se genera en la braga que llevas alrededor del cuello (esta no se congela del todo ya que siempre sale calor de la boca), toca la pantalla de la cámara de fotos cada vez que haces una y… ¡Se queda pegada al acto! Más de una vez me quedé con los morros pegados a la cámara literalmente…

O cuando en la cámara se va acumulando hielo procedente de cualquier fuente de humedad…
O mil anécdotas más, a cual más impresionante.
El caso es que tras instalarme en mi modesto alojamiento, salí corriendo a descubrir la ciudad.

Para así decirlo, lo poco que tiene Harbin de interés cultural es su gran influencia rusa y judía, por lo que se pueden encontrar viejas sinagogas e iglesias ortodoxas. La más famosa de las últimas, es la Iglésia de Santa Sofía, el objetivo de todos los flashes de los turistas.

Situada en una plaza, se construyó en 1907, a imagen y semejanza de las iglesias típicamente ortodoxas, con sus cúpulas en forma de bulbo y su cruz ortodoxa. Actualmente, en el interior hay un museo que no visité.

Le di un par de vueltas rápidas (viniendo de San Petersburgo y habiendo estado en Moscú, qué queréis que os diga, no me dijo nada en especial) y me fui. No había venido a Harbin a ver iglesias.
Mi objetivo principal era sin duda el Festival, dividido en dos partes: la parte de nieve y la parte de hielo. A la primera, había que ir de día, y a la segunda; de noche. Ya veréis por qué…
Así que caminando y parando de vez en cuando en algún local calentito llegué hasta la calle peatonal de Harbin, Zhongyang Dajie.


Si hubiera tenido que adivinar la temperatura viendo la cantidad de gente que paseaba por allí, hubiera apostado a que mínimo hacía unos 20 grados, pero lógicamente eso no era así, más bien estábamos a -25ºC. Pero como es normal, en lugares en los que la gente ya está acostumbrada a ello, la vida sigue bajo cero.

Curisidad: jamás, y me reafirmo en mi jamás sin miedo a exagerar, he visto en ninguna ciudad del mundo una concentración tan alta de KFC. De verdad, había uno cada 50 u 80 metros…
Zhongyang Dajie conduce hasta el río Songhua, de más de 600 metros de ancho y que en verano hay que cruzar en barco o en teleférico. Pero claro… a -30ºC, el agua se congela por completo y simplemente se cruza a pie, caminando por encima del hielo resbaladizo. O también hay la opción de utilizar una especie de trineos… ¡A los chinos les encanta!


Al principio, la sensación es muy extraña. No sabes si fiarte o no, si se va a romper el hielo, pero simplemente con mirar alrededor y ver a todo el mundo haciendo lo mismo (algunos, incluso tiraban petardos encima del hielo) te acabas tranquilizando.

En la otra orilla del río se encuentra el recinto en el que se exhiben las famosas estatuas de nieve del festival.
Os mentiría si os dijera que me impresionó. Realmente me pareció muy bonito y de una gran labor artística, pero tampoco me fascinó tanto como para pasarme muchas horas viendo las decenas y decenas de esculturas que hay.



No obstante, si hubo una que me impactó, y no fue otra que la principal, de casi 150 metros de largo. Una auténtica barbaridad… Quizás fue la monumentalidad o el detalle pero me sorprendió tanto que lo único que deseaba era seguir explorando más y más.


Yo estuve allí xD
También es interesante saber que a tan poca temperatura, la nieve adquiere una textura totalmente diferente a la que puede tener en lugares húmedos como las montañas españolas. Esa nieve, era extremadamente dura, pero extremadamente ligera. Los pequeños túmulos que se hacían en el suelo eran imposibles de romper, ni pisándolos con todo mi peso.



Tras un té bien calentito, me dirigí hasta el gran recinto del Festival de Hielo, situado muy a las afueras de la ciudad. Ahora venía lo bueno, y si os soy sincero, lo sabía.
En el fondo, cuando lo pienso, sé que si no me hubiera gustado, me hubiera sentido muy decepcionado, mucho. Mis expectativas sobre el lugar eran tan altas que la caída hubiera sido brutal…
No obstante, como os digo, esto no ocurrió en absoluto.
Cuando entré al recinto tras pagar una cara entrada (300 yuanes o 180 con carnet de estudiante) y vislumbré, tras las puertas, las enormes construcciones hechas únicamente con bloques de hielo, no pude evitar emocionarme.


Lo confieso: eché alguna lágrima. Quizás el lugar no es un lugar bello, lo sé, pero no deja de ser impresionante. Mis lágrimas eran de satisfacción, de haber logrado por mi mismo. Quería ir a Harbin, y estaba en Harbin. Recordé todos los meses trabajando de noche ayudando a mi padre en la pescadería, y todas las horas habidas y por haber que hice trabajando en la pista de hielo de mi pueblo. Sólo por ese instante, ya había valido la pena.


Llegué temprano al enorme recinto, pero no me arrepentí, pues lo tuve para mi solo hasta que no empezó a atardecer. Estuve dando vueltas y más vueltas, subiendo a los edificios de hielo a través de escaleras y pasadizos de hielo, me tiré por varios toboganes, fui a pasear alrededor de un lago helado e incluso crucé puentes hechos de hielo… Todo esto hasta que el mágico momento que llevaba horas y en realidad años esperando empezó a suceder con mucha parsimonia.

Poco a poco, el sol se fue escondiendo tras el blanco horizonte. La puesta de sol fue extraordinariamente roja, propia de las regiones árticas, y tiñó todo el ambiente de un mágico misterio.


Finalmente, y también muy poco a poco, las luces se fueron abriendo.
Cada cubo de hielo con el que está construida esa ciudad de hielo, tiene dentro unas pequeñas luces LED de diferentes colores por lo que cada cubo, durante la noche, emite luz.



Ya os había contado que a los chinos les encantan las lucecitas, ¿verdad? Pues bien, de cuantos más colores diferentes, ¡mejor!
El lugar se torna artificial, muy artificial, pero lo repito: no deja de ser asombrosamente extraordinario. Poco a poco, acabas estando en una auténtica ciudad en donde el líquido elemento es el único que la sostiene en pie.

Con la noche, la temperatura baja a una velocidad trepidante. Más de una vez tuve que ir corriendo literalmente hasta un café para calentarme las manos, que se me estaban helando pese a llevar tres pares de guantes.


Supongo que a esas horas deberíamos alcanzar los -38ºC ya que si cuando llegué yo, a las 7 de la mañana había -32ºC, sin la luz del sol y en medio de la nada, esa temperatura tenía que ser inferior sí o sí.



En un futuro post, os contaré como vestir adecuadamente para soportar estas temperaturas y no dejarse un dineral en ropa técnica que probablemente no volveremos a usar nunca más, pero por ahora ya os avanzo que con varias capas tanto en piernas como en el cuerpo, el frío acaba por “desaparecer”.



Aunque no nos engañemos, tampoco. Después de todo un día a la intemperie a esa temperatura, la idea de llegar a tu habitación y poder ducharte con agua muy caliente es muy atractiva. Así que con una satisfacción extrema y sobre todo, un convencimiento de que no tardaré muchos años en regresar a Harbin para ver el festival (cada año es diferente, claro), me volví al “hogar”.
Luego vendría una gran ducha, una gran dormida, y una larga, muy larga vuelta a Beijing.
Había sido una corta escapada hacia el norte, suficiente para admirar el gran evento que es el Festival de Nieve y Hielo de Harbin y no congelarse en el intento; suficiente para sentirme con mucha fuerza para seguir adelante con mi aventura.

Por suerte, tras la escapada, todavía iba a pasar en Beijing 4 días más, así que ya me volvía a sentir en casa.
Para ver todas las fotos de Harbin y su festival, hacedlo en el álbum de Flickr.









¡Impresionante! Otro motivo más para visitar China, ya te dije que seguro que nos descubrirías algún otro sitio memorable por el que mereciera la pena ir
Nosotros tenemos la ilusión de pasar una noche en un hotel de hielo… así que, con eso te lo digo todo! jajaja
La envidia me corroe, no sólo por lo que has visto (que es espectacular), sino por cómo eres capaz de contarlo y las pedazo de fotos que nos muestras!
Muchísimas gracias amigo! Me alegro mucho (de verdad) de que mis crónicas os hagan descubrir nuevos lugares y os despierten el interés en China! Harbin y su festival són realmente espectaculares. Experiencias para nunca olvidar, de verdad.
Referente al hotel de hielo, en Harbin no lo encontrarás, pero si os apetece sentiros en un palacio de hielo es el lugar acertado!
Un fuerte abrazo!!!
ZORIONAK!! Por cumplir ese pequeño sueño, por la fotos y por el relato.
Que envidia (sana, eh??)
Muchas gracias amigo!!! Cumplir sueños es un gozo!
Y no tengas envidia, que hay mucho por descubrir en el mundo!! hehe
UN abrazo!
Que bueno y que real, vaya artículo.
No me canso de leerlo y de ver las fotos, excelentes.
Saludos y que siga todo bien.
Muchas gracias Gildo por tus palabras! UN auténtico placer, de verdad
Y gracias como siempre por seguirme, un fuerte abrazo!
Bones Blai!
Yo que em pensava que estava super al día de les coses a fer i a veure a la Xina i resulta que hi ha un pedazo de plan del que no en tenía ni idea! ;D
Olé tú! Apuntem a l’agenda de les 1000 coses abans dels 80
Salud i segueix penjant coses que se surtin de les guies ;D
Franc, acabo de descubrir el teu blog.. ALUCINANT!!! Les fotografies i els textos, hi dedicaré temps a llegir-lo, de debò!
Molte sgràcies pel teu comentari. Jo també pensava saber-ne bastant de la Xina, peròe s una barbaritat la quantitat de llocs que segur que se’ns escapen… Es un país inmens!!!
UNa molt forta abraçada company; i endavant!
¡Hola compañero!
Había visto este festival en fotografías muchas veces, pero nunca leí ninguna entrada. Como de costumbre, enhorabuena.
Me encantaría haberte visto en vídeo pegado a la cámara, e intentando soltarte. ¡A mi me ha pasado alguna vez también y tenemos un aspecto francamente estúpido!
A disfrutar de lo cálido que te viene ahora, al otro “laos”.
¡Un abrazo!
hehe!!
Muchas gracia por comentar, Antonio! Qué ganas tengo de conocerte, coño! Ya cuando salga de China (qué tortura la censura), intentaré colgar videos de los lugares por los que he pasado, que tengo varios!
Toda la razón del mundo amigo… a ver qué me encuentro en otros laos… xD
Un fuerte abrazo!
Hola Blai!
Curioso lugar, del que se oye hablar bien poco. Una escapada a tener en cuenta para futuras visitas a China, más por lo asombroso que por lo bello de este festival.
Geniales fotos, como siempre.
Un saludo!
Muchas gracias Toni!
Así es, un lugar que no hay que perderse por nada del mundo si se viaja a China en invierno!
Un fuerte abrazo y de nuevo, gracias!
blai!!
Devies passar un fred incerïble! Això del gel és supercuriós, pel que veig a les fotos, però també bastant friki, no?? xd
(sento tenir-te una mica abandonat i tinc moltes ganes de parlar amb tu!)
Lali
Friki? MOLT FRIKI!!! EXTREM FRIKI!
Carinyete, quina ilu que passis per aquí, de debò! La veritat es que m’ho vaig passar molt bé al festival aquest, però el fred… uf, el fred! Ara que sóc a 25 graus me n’adono que sóc un home càlid! hehe (i la setmana que ve estaré a 40!)
Una abraçada gegant Lali! T’estimo i vull que sàpigues que quan torni, durant el moment jacuzzi que tindrem junts, començarem a pensar en una aventura que poguem fer JUNTS!
MUAK!
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Había partido de casa sabiendo que si tenía la oportunidad, no dudaría en viajar hasta la capital de la provincia más norteña de China. De hecho, hasta que no lo hice, no me acabé de sentir por completo en mi propio viaje. Er…..
M’ha recorregut un calfred per el cos, però no per la temperatura, més bé ha estat per les meravelloses escultures que arriven a fer, tant amb neu com amb gel.
Acabo de veure com és veritat el refrany espanyol que diu: “Tiene más paciencia que un chino”.
Moltes abraçades… que segons la teva situació ja són amb caloreta!!
MªMercè, moltes i moltes gràcies, com sempre!
Hehe, quina raó que tens..
I que bé em conèixes amb la caloreta!
Una abraçada molt forta!
Que motivador que una ciudad te reciba a la agradable temperatura de… -32ºC!! jajaja! Sobre el festival, simplemente espectacular. Creo que había visto algo en la tele alguna vez, aunque si dices que también hay en Japón y Canadá la verdad es que no me fijé cual era.
Un “cálido” abrazo!
Haha, la verdad es que no es una muy buena bienvenida, aunque inevitablemente, venía a buscar el frío…
Muchas gracias amigo por tu cálido abrazo, en esos momentos lo hubiera necesitado mucho!! haha
Blai, yo te iba a contar que yo habia conocido ese festival por un powerpoint que me mandaron hace bastante tiempo, y leo que tú también!! Qué grande!! jajaja
Las fotos de noche parecen hechas en otro planeta.
Que post Blai,fantàstico! Enhorabuena y muchas felicidades, por escribir un post tan bello que ha logrado emocionarme a mi también, por las estupendísimas fotos y sobretodo por haber hecho realidad ese sueño!!!
Una forta abraçada i a gaudir de la caloreta que tens ara i es ben merescuda!
Carol, creo que mucha gente lo conoce gracias a un Power Point! haha! Qué bueno!
Muchas y muchas gracias por tus palabras. Per ¿de verdad crees que es un buen post? A mi no me lo parece.. Quizás soy muy perfeccionista… haha
Una abraçada enorma Carol i gràcies per ser allà, a l’altra banda de la pantalla! Un petonàs!
Buenas Blai!
Qué lugar más impresionante! Nunca habíamos oído hablar de él pero gracias a ti conocemos un nuevo rincón del mundo
Di que si, tú sigue cumpliendo tus sueños, estas pequeñas cosas son las que nos hacen un poco más felices.
Un saludo!
Muchas gracias amigos!
Si os ha servido para descubrir un lugar nuevo me alegro mucho! de eso se trata! eheh
Y también de cumplir sueños, ese era uno de los míos, y lo cumplí. Ahora toca a ir a por los siguientes, ¿no?
Un abrazo!
Un lugar impresionante. Creo que a mi también me llegó ese power point…
Un saludo y que sigas disfrutando de tu aventura
Ese powerpoint famoso… ehhe
A veces es impresionante como se despierta en nosotros el interés hacia algo, eh… Una película, un libro, un power point… Cualquier cosa vale!
Un abrazo y gracias!
Realment IMPRESIONANT, peró el que més m,ha impactat és com expliques el que sents i veus………………ets un Crack, Blai, T´ESTIMO!!!!
ENDEVANT GUAPO!!!!
Moltes gràcies mama!
Un petó!!!
Ay madre lo que les gusta a los chinas las luces de colores, jejejeje.
Un sitio impresionante al que hacen honor tus fotos, geniales.
Un abrazo.
Ni que lo digas… Qué orteros que son, dios mio!! haha
Muchas gracias por comentar y pasarte por aquí!
Un fuerte abrazo!
Conocí este festival por las noticias y es algo que me encantaría vivir en directo y también me entra curiosidad por notar ese frío tan exagerado, que recuerdo a lo más que he estado es a -12ºC.
A mi me pasa como a los chinos, me encantan las lucecitas, por eso me lo pasé tan bien en Las Vegas y este es un sitio que disfrutaría mucho, se ve espectacular.
En cuanto a los KFC, deben ser locales que van bien con el frío ¿o no recuerdas el de Delhi el fresquito que hacía dentro? xDDDD
Un abrazo!!!!!
Es que como dices, la experiencia no es sólo el festival, lo es todo. Vivir a -30 es una pasada, algo súper curioso que me alegro de haber experimentado!
Si te gustan las luces… te encatará! Y por cierto, por mucho que yo diga, a mi también me gustan!! hehe
Ostras, sí, me acabo de aocrdar!! Madre mía, pues seguro que el frío del KFC de Delhi hubiera sido gloria benidta en Harbin, comparado con los -30 del exterior! haha Quizás les vaya el picante, de eso si que me acuerdo, dios mío como picaba el pollo! xD
Un abrazo José Carlos y gracias por tu tiempo!
Viendo tus últimos movimientos Kunming-Dali….todo hace pensar en que el próximo destinno podría ser Lijiang, si es así una visita a la Tiger Leaping Gorge vale la pena igual que el simple camino hacía….Shangri La….y ya si llegas así al Tibet…jajajaj
Un saludo
Hahah!!!
Hola Juan, pues como bien apuntabas, ya me encuentro en Lijiang, aunque por desgracia, no por mucho tiempo… El visado se me acaba y la llamada de mi próximo destino es muy, muy fuerte!
Voy a ver si tengo tiempo de hacer una excursión hasta la Garganta del Tigre, lo intentaré, pero no prometo nada hehe!
Un fuerte abrazo y gracias por la recomendación!
Hola Blai!
Gracias por acercarme el festival de Harbin al calor de mi casa porque a esas temperaturas no sé si seré capaz de visitarlo alguna vez en persona!!!
Si ya me pareció muchísimo frío cuando estuve en Berlín a -6º C no sé yo qué haría para resisitir -30ºC!!!
Un abrazo!!!
Muchas gracias a ti Sandra por comentar y pasarte por aquí!
Claro que sí, mujer, la temperatura gélida forma parte de la experiencia! Buf… después de tantos días con tanto frío, -6ºC ya no parecen nada a mi, y hace poco tiempo, antes de salir, a 0 grados ya me moría xD
Una abraçada ben gran!
Hola Blai!!
Havia vist fotos d’Harbin a l’estiu i m’havia semblat una ciutat totalment prescindible, pensant en un possible viatge a la Xina (que espero poder fer algun dia!!!!), però veient el teu post em sembla espectacular el que la ciutat pot oferir en aquesta època de l’any!!! Una agradable sorpresa, que m’alegra que hagis pogut disfrutar, tot i el fred…
Una abraçada i sort en el que queda de viatge!!
Hola Anna, segurament tens tota la raó del món.
Harbin per si sóla no diu res, absolutament res. Curisoa de visitar, com tot, però com dius, totalment prescindible.
En canvi, a l’hivern es converteix en un MUST!!!
heheh una molt forta abraçada i gràcies!